Ha pasado una semana
desde que Thais se levanto y yo sabia que algo no andaba bien.
Es ese instinto que
me hizo sentir, que algo le pasaba a mi niña, hacia 4 días que había empezado
en la guardería, y no quería ser mama tremendista, no tenia fiebre, ni tos, ni
nada, simplemente estaba digamos, diferente, así que no la lleve.
Pero estaba en lo
cierto, pues esa mañana no paro de llorar, tenía mamitis a tope, no la podía
dejar ni un segundo por que lloraba,
algo le pasaba, ¿pero que era?
Así estuvimos hasta
después de comer, que la llevamos a urgencias, allí no nos dejaron mucho más
tranquilos, no le veían nada, nos mandaron a casa y controlando.
Así que esa tarde estábamos,
con la niña, ni bien ni mal, y sin saber si era mama tremendista o que le
pasaba.
Llegada la noche nos
fuimos dormir como cada día, haciendo lo que más nos gusta colecho, y sobre la
1 la noto protestar, al girarme hacia ella, cual es mi sorpresa, está ardiendo,
le pongo el termómetro y 40º de fiebre.
Empieza a llorar y
me mira como diciendo mama ayuda, son segundos en los que no sabes que hacer,
mi marido se había quedado viendo la tele en el salón, así que voy en su busca
y le doy prisa para que se vista, nos vamos a urgencias
Es la primera vez en
4 meses que se pone malita, y la sensación que pasa por mi cuerpo es de miedo, tengo
mucho miedo, porque no sé qué le pasa, y ese llanto incontrolable me hace
sentir tanto dolor como lo siente ella.
Por suerte una vez allí,
nos dicen que no tiene nada, un virus, nos dan una medicina para bajarle la
fiebre, le aplicamos unos paños húmedos y cuando ya había bajado, a casa.
Los siguientes días
fueron duros, no pegamos ojo tres noches seguidas y los días enteros llorando y
en brazos.
Hoy mi pequeña sigue
regular, pero después de 2 visitas más
al pediatra, estoy tranquila, porque sé que es un proceso que tiene que pasar.
